Seis veces al día
Grethel me pregunta seis veces al día si está linda. Yo llevo una hora abrazándola en silencio, pensando que eso ya es suficiente. No lo es. Sobre hablar lenguajes distintos con quien más queremos.
Grethel me pregunta seis veces al día si está linda. Yo llevo una hora abrazándola en silencio, pensando que eso ya es suficiente. No lo es. Sobre hablar lenguajes distintos con quien más queremos.
Mi padre se fue cuando yo tenía dieciséis. Treinta años después, sigo tratando de dar lo que nunca me enseñó — y cada vez que pongo un límite con mis hijas, entro al mismo laberinto: ¿estoy siendo firme, o me estoy pareciendo a él?
De niño juzgué lo que faltó. De padre entiendo lo que costó.
Desprecias lo que tienes. Cuando lo que tienes ahora es probablemente lo mejor que has tenido en tu vida.
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